Bioseguridad en cultivos acuícolas
Los patógenos pueden ingresar, propagarse o abandonar un establecimiento acuícola a través del flujo de fuentes contaminadas de agua. Esto puede involucrar fuentes de agua que ingresan, utilizadas para establecer zonas de cría como también las fuentes de agua utilizadas para el transporte.
También se ha informado la propagación
de algunos patógenos de los animales acuáticos como Aeromonas salmonicida, Amyloodinium ocellatu o la enfermedad de la encefalopatía y retinopatía viral) a través de la transmisión por agua aerosolizada. Las fuentes de agua de un establecimiento deberían ser evaluadas ya que estas
fuentes difieren en el grado de riesgo para la introducción de patógenos. Las
fuentes de agua pueden provenir de manantiales, pozos, ríos, arroyos o lagos.
Las fuentes de aguas superficiales (p. ej. los arroyos y los lagos) presentan
el mayor riesgo y pueden contener
sustancias contaminantes y organismos patógenos que pueden dañar a los animales
acuáticos. Los manantiales y pozos generalmente presentan un riesgo menor de patógenos en comparación con
las fuentes de aguas superficiales.
- Bombee las fuentes de aguas a través de un filtro fino y se
recomienda conservar el agua en un reservorio o estanque de sedimentación
durante varios días para reducir la introducción de patógenos y permitir la
interrupción de los ciclos de vida de los parásitos o el deterioro de los
patógenos virales o bacterianos.
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